Artículo en la revista CON-TEMPORÁNEA


portada_contempo_4_300La movilidad humana registra en la actualidad una considerable magnitud, no tanto por su volumen (aproximadamente sólo 3.1% de la población mundial es migrante), sino por su acentuada globalización. Este fenómeno ha involucrado, entre otros aspectos, a un mayor número de países, sea en calidad de emisores, de receptores, o como vías de tránsito de los migrantes, a la vez que ha diversificado las corrientes migratorias de índole económico, laboral, de asilados, refugiados, desplazados, resultado de los procesos globales que afectan al planeta. Un rasgo inquietante que se fortaleció en el siglo XXI son las migraciones del Sur del globo hacia el Norte desarrollado. México es uno de sus puntos críticos donde se suma la  migración propia y los corredores de paso de las poblaciones centroamericanas, asunto de tal gravedad como los que ocurren en Europa y las oleadas que provienen del  norte de África y los devastados países del Medio Oriente. La otra cara de este rasgo es la conversión acentuada del problema migratorio en un asunto   de muros de contención y de desconocimiento de los derechos humanos de los migrantes para lograr su control.

Con-temporánea, en su cuarta edición, se suma al estudio y reflexión  del panorama migratorio antes bosquejado, a partir de un enfoque multidisciplinario de las migraciones contemporáneas a México. Los autores que colaboran en este número, examinan desde la lente de sus respectivas disciplinas –la historia, la sociología, la política, la filosofía, la antropología, el derecho– distintas facetas de México como país de emigración, de tránsito y de destino.

La sección Destejiendo a Clío incluye tres breves ensayos realizados por historiadores. En el primero de ellos, Jorge Schiavon señala las tendencias actuales de los movimientos migratorios en México, advierte sobre las condiciones de vulnerabilidad de los migrantes centroamericanos en su tránsito diario por territorio mexicano, y propone el diseño de políticas que garanticen el respeto de sus derechos humanos. Silvia Dutrénit, por su parte, construye una sensible y autorizada reflexión sobre la condición de exiliado, a través del estudio de la segunda generación de los exilios del Cono Sur en México. Al complejo campo de estudio de la identidad,  se suma el texto de Alejandro Fernández, el cual realiza un interesante análisis historiográfico sobre  la idea de nación de origen, y en contrapunto con la construcción de la nacionalidad  entre los emigrantes y exiliados catalanes radicados en la ciudad de Buenos Aires, durante el periodo de 1850 a 1950.

La sección Del Oficio abre con dos textos, en el primero de ellos Amarela Varela analiza las transformaciones de las políticas migratorias en políticas de control, detención y expulsión de migrantes basadas en la seguridad nacional; en el segundo, elaborado por Ariadna Estévez, se cuestiona las políticas de asilo (ejemplificado en el caso canadiense) sustentadas en una legislación internacional que no reconoce los nuevos contextos de violencia y el surgimiento de ciudadanos afectados, solicitantes de este derecho.

Sigue el  sugerente trabajo de Bernardo Bolaños Guerra, quien estudia el impacto que sobre la propiedad de la tierra ejerce la migración de jubilados estadounidenses  a México, en el contexto del cambio climático que registra el suroeste de Estados Unidos. En contraste, Magdalena Barros Nock y Engels García detallan las fracturas que el Programa de Acción Diferida (DACA) aplicado por la administración del presidente Obama, ha ocasionado en la vida familiar de jóvenes mixtecos asentados en el Valle de Santa María, California. Y Martha García y Gerardo Necoechea recuperan, desde la metodología de la historia oral,  la experiencia de los migrantes mexicanos que cruzaron la frontera en diversos lapsos del siglo XX; los relatos, plantean los autores, dan cuenta, no solo del dominio de la frontera logrado por los migrantes, sino también, revaloran  su significado.

Esta sección concluye con dos novedosos y fundamentados  trabajos de corte histórico: la experiencia del asilo  brasileño en México durante el primer lustro de los años de 1960, estudiado por Daniela Morales Muñoz, y  los programas de regularización migratoria de los jornaleros agrícolas guatemaltecos elaborados en las décadas de 1920 y 1930, tema analizado por Nidia Cisneros.

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